El ingreso a la escuela secundaria ya sea en el momento del pasaje del primario al secundario, o en una instancia de cambio posterior; se vive con frecuencia con ansiedad, inquietud y a veces con angustia por parte de las familias que están en esa búsqueda. Los Padres desean encontrar el proyecto educativo que convenga a las posibilidades intelectuales y a las aptitudes personales de sus hijos, en una institución que sientan que es confiable; necesitan sentir confianza por el lugar donde ese niño o adolescente pasará varias horas del día, durante varios años. Es en ese lugar donde va a adquirir otros hábitos, donde va a desarrollar su personalidad y donde deberá tomar para sí las herramientas que lo preparen para la vida adulta que elegirá.
Cuando hablamos de “Lugar” pensamos, según el significado de este término en “un espacio que puede ser ocupado por personas diversas” o en otra acepción “en un espacio pequeño”; también hacerse lugar “es hacerse estimar o atender entre otros” y tener lugar es “tener cabida” y para terminar un lugareño “es el natural de un lugar”, el que habita en una población pequeña.
Relacionando todos estos conceptos con lo que significa una escuela; creemos que las familias y aún mucho más los alumnos necesitan “sentir” todo esto; esta fuerte pertenencia, esta presencia y este ámbito tan especial para cada uno.
Creo cada vez con mas convicción que en la Escuela del Caminante esto es algo que ocurre con frecuencia, por que lo hacemos bien; somos un lugar confiable y podemos comprobar como nuestros chicos se apropian de este espacio y como lo disfrutan en la cotidianeidad. Puede parecer de poca importancia pero en un mundo inmerso en la prisa , en la individualidad, en lo propio; en lo del intelecto y no del sentimiento; escuchar como me ha ocurrido tantísimas veces que un papá que se acerca a la Escuela comente que su hijo está feliz, que viene contento a la escuela, que cambió casi en forma mágica desde que está con nosotros; es sentir que el trabajo está bien hecho que ése es el camino a seguir, que es el mismo que estamos transitando desde hace mas de 26 años, y aquí vía textual la frase de muchos papás al referirse al cambio que notan en sus hijos:
¡ENCONTRO SU LUGAR! ¡ESTE ES SU LUGAR!