Proyecto Educativo

El Proyecto Institucional de la Escuela del Caminante, refleja la importancia, el peso y la trayectoria de nuestra institución que ya festejó sus 26 años.

Hacia fines de 1986, nos sentamos a pensar en la fundación de esta escuela, con el que luego sería su primer rector, el profesor Carlos Marín, y con un grupo de gente deseosa de innovar, de cambiar las propuestas educativas en vigencia.

Así nacimos y abrimos nuestras puertas el 12 de Marzo de 1987.

El lugar disponible: una propiedad familiar, una vieja casa de 100 años, situada en un punto clave, sobre la ex calle Las Cañitas, hoy avenida Luis María Campos en el corazón del barrio de Belgrano. Barrio en plena expansión y gran crecimiento demográfico, elegido por numerosas familias jóvenes de clase media.

Después de un largo período de silencio, temores, oscuridad, horror y todo lo que vivimos durante el gobierno militar; con el advenimiento de la democracia y la pujanza que ella trajo, gestamos este proyecto.

El propósito fundamental de la Escuela del Caminante fue el de generar un espacio educativo más actual, un espacio donde incorporar, que el ciclo de enseñanza media, no fuera meramente un tiempo de transición, para el ingreso a la Universidad; o el inicio de las obligaciones laborales, queríamos que ese ciclo fuera útil, que se viviera “La secundaria como un tiempo que se gana”.

Comenzar en esa vieja casa, con 34 alumnos distribuidos en dos divisiones de 1er año creo que no fue causal, marcó también un estilo de escuela; una “escuela casa” como dicen las primeras promociones del Caminante; hoy ese espíritu continua vivo, ser la “segunda casa” para nuestros alumnos nos permite entablar con ellos una relación mas estrecha y auténtica.

Los que hacemos a la Escuela del Caminante, tratamos de ser lo más eficientes posibles, dando gran importancia a todo el aspecto vincular con los alumnos y sus familias. No podemos, mejor dicho no sabemos trabajar, sin involucrarnos afectivamente con los chicos y con sus problemas, menores a veces y otros muy importantes. El alumno no desplaza a la persona, no dejamos de lado la parte humana, son uno mismo un todo para nosotros.
Por otro lado, desde el punto de vista académico pensamos que el alumno debe transitar un camino para llegar al conocimiento; pero respetamos que no todos vayan por el mismo camino. Creemos en una pluralidad de posibilidades, que hacen accesibles el proceso de la enseñanza. En nuestra concepción educativa es posible que cada chico construya un propio camino para aprender y así “aprehender” la esencia de cada materia, ésa es la concepción sobre la que nos basamos.

Desde el origen de la escuela nos encontramos con una institución que se plantea un trabajo con grupos áulicos reducidos en los cuales se pueden respetar las particularidades y necesidades de cada alumno. Cuando abordamos la dimensión pedagógica curricular nos encontramos con un Bachillerato Común con título oficial, que tiende a incorporar en su proyecto una fuerte presencia de lo artístico en cada una de las materias. Se complementa esta orientación con la realización de los Talleres extracurriculares de carácter no obligatorio, que pretenden iniciar los alumnos en distintas disciplinas artísticas.

Con esta propuesta educativa se busca que los alumnos descubran capacidades y potencialidades que han estado desconocidas o ignoradas hasta el momento; los principios que sustentan nuestro trabajo cotidiano son los de respeto mutuo, solidaridad, colaboración, trabajo cooperativo, libertad, igualdad y justicia, incorporando el valor de calidad educativa como eje articulador.